Formularios sin programar
Campos, validaciones, cálculos y adjuntos arrastrando. Publicado en minutos.
BPM · Gestión de procesos de negocio
Los procesos que hoy viven en Excel, en el correo o en la cabeza de una persona pasan a estar definidos, medidos y auditables. Es BPM (Business Process Management) sin la jerga: modelas, mides y mejoras el proceso, y lo cambias tú, no tu proveedor.
Un software de gestión de procesos de negocio (BPM) es la herramienta con la que una organización modela sus procedimientos internos, los ejecuta con reglas y plazos, y mide qué tal van con el dato del propio proceso. Kimobox lo hace en modo low-code: el responsable del área diseña el formulario y el flujo arrastrando, lo publica y lo corrige él mismo cuando el proceso cambia, sin abrir un ticket a desarrollo.
Campos, validaciones, cálculos y adjuntos arrastrando. Publicado en minutos.
Quién revisa, quién aprueba y qué pasa si nadie responde en tres días.
La plataforma persigue las fechas para que tú no persigas a nadie.
Indicadores que se calculan con el dato del proceso, no con un informe mensual.
Diseñas, publicas, ejecutas, mides y mejoras el mismo proceso sin salir de la plataforma.
Si nadie responde en el plazo, el proceso avisa solo al siguiente responsable.
Cada paso, cada aprobación y cada cambio queda con fecha, autor y motivo.
Describe el proceso en lenguaje natural y la IA propone el flujo, los campos y las aprobaciones.
ITV, caducidad de documentos, contratos, certificados o cualquier fecha importante, en un calendario con aviso previo.
Publica documentos con control de versiones, conectado a OneDrive, Google Drive y SharePoint.
Qué incluye
Cómo funciona
Diseñar un proceso no es un proyecto que se cierra: es un ciclo que se repite. Publicas, lo usa el equipo, mides con datos reales y ajustas lo que no funciona, sin volver a levantar el proceso desde cero.
Un ejemplo real
Un flujo de aprobación típico: la solicitud llega al responsable, que aprueba o rechaza con motivo. Si nadie responde en el plazo definido, el proceso escala solo al siguiente responsable, sin que nadie tenga que perseguir a nadie.
Ejemplos reales
Industria metalmecánica
Antes Correo al jefe de planta, correo a dirección si pasa de 3.000 €, y un Excel que alguien actualiza los viernes. Nadie sabe cuántas peticiones están paradas ni desde cuándo.
Después Formulario con el importe validado contra el presupuesto de la partida, doble aprobación automática por encima del umbral y escalado al siguiente responsable si nadie contesta en 72 horas. El tiempo medio de aprobación se ve en el propio cuadro de mando.
Alimentación
Antes Compras pide los papeles, Calidad los revisa por su cuenta y el certificado de seguridad alimentaria caduca sin que nadie se entere hasta la auditoría.
Después Un único flujo con la ficha del proveedor, la lista de documentos obligatorios y la fecha de caducidad de cada uno. Si un certificado vence, el proveedor pasa a bloqueado y Compras lo ve antes de emitir el pedido.
Servicios técnicos
Antes Parte en papel, foto por WhatsApp y transcripción manual a la mañana siguiente. La firma del cliente, cuando la hay, está en un papel arrugado en la furgoneta.
Después El técnico rellena el parte en el móvil, adjunta fotos, el cliente firma en pantalla y el documento sellado llega al expediente y al ERP antes de que arranque la furgoneta.
Vocabulario
Preguntas frecuentes
No para el día a día. La configuración la hace el responsable del proceso; IT solo interviene en integraciones.
Es lo habitual. Un área, un proceso, resultados medibles y a partir de ahí se amplía.
El proceso se ajusta y las instancias en curso siguen la versión con la que empezaron o la nueva, según tú decidas.
Sí, describes el proceso en lenguaje natural y la IA propone el flujo, los campos y las aprobaciones; tú lo revisas y publicas.
Cada paso tiene un plazo; si nadie responde, el proceso avisa al siguiente responsable de la cadena sin que nadie tenga que perseguirlo.
Sí, cualquier proceso publicado se puede clonar como plantilla y adaptar a otro departamento o centro de trabajo.
Lo habitual es tener un proceso sencillo publicado y en uso en dos o tres semanas, contando la sesión de diseño, las pruebas con usuarios reales y los ajustes. Los proyectos que se alargan meses suelen ser los que intentan digitalizar diez procesos a la vez.
El ERP gobierna la transacción: pedido, factura, stock, asiento. El BPM gobierna el procedimiento que rodea a esa transacción: quién pide, quién aprueba, con qué documentación y en qué plazo. Se complementan, y por eso Kimobox se integra con el ERP en lugar de sustituirlo.
Se resuelve con un portal externo. El proveedor, el cliente o la contrata participan en el flujo con sus propias credenciales y ven solo su parte, sin ser usuarios internos de la plataforma.
Sí. El diseñador visual trabaja con la lógica de BPMN 2.0 —tareas, decisiones, eventos, plazos— sin obligar a nadie a dibujar el diagrama con la notación completa si no le hace falta.
Son el mejor punto de partida. El procedimiento escrito describe el flujo que hay que modelar; la diferencia es que, una vez publicado, el procedimiento deja de ser un documento que se lee y pasa a ser el camino por el que circula el trabajo.
Con los datos que el propio proceso genera: tiempo medio por paso, tiempo de espera antes de cada aprobación, porcentaje de instancias escaladas por falta de respuesta y volumen por responsable. Son indicadores calculados, no encuestas de percepción.
Te enseñamos el módulo funcionando con datos parecidos a los tuyos.
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Fuentes
Referencias al texto oficial vigente. Si una norma se revisa, esta página se actualiza y la fecha de revisión lo refleja.
Kimobox es un software de gestión de procesos de negocio que permite modelar, automatizar y medir cualquier procedimiento interno sin desarrollo a medida: formularios, flujos de aprobación, alertas, documentos y cuadros de mando configurables por el propio usuario.
Al centralizar los procesos en una única plataforma con trazabilidad completa, la digitalización de procesos deja evidencia automática para auditorías ISO y reduce el trabajo administrativo asociado a hojas de cálculo y correo electrónico.
El ciclo BPM completo —diseñar, publicar, ejecutar, medir y mejorar— ocurre dentro de la misma plataforma: un proceso publicado no es un proyecto cerrado, sino que se ajusta con datos reales de uso sin necesidad de volver a levantarlo desde cero.
Cuando un paso del flujo se queda sin respuesta, el escalado automático avisa al siguiente responsable sin intervención manual, y la generación de procesos con inteligencia artificial permite describir un procedimiento en lenguaje natural para obtener una primera propuesta de flujo, campos y aprobaciones lista para revisar y publicar.